De muy interesante se puede catalogar al tarde que Ramaderia Domenech a ofrecido en la barriada de La Fuenfresca de la capital turolense. Las pobladas gradas del recinto taurino habilitado junto a la feria, disfrutaron de cinco vacas y un toro que dejaron satisfechos a todos los presentes. Abrió cartel Naranjita nº 25, que con sus rápidas acciones marco las directrices de lo que sería una constante durante el turno de Ramaderia. La segunda en irrumpir en la plaza fue Cupida nº 18, que como de costumbre dejó detalles en los obstáculos, este vez fue en el entablado, reafirmando su versatilidad tras sus últimas actuaciones. Se mostro agresiva en el llano y se le pudieron sacar rodadas con dosis de lucimiento. Vaca que suma siempre y que será muy importante en esta temporada.
Mora nº 511 enseñó lo justo al tener poca guerra delante, pero se le vieron cosas. No tan dócil de trabajar con las anteriores, hay que meterse mucho con ella para sacarle rendimiento. Cuando esto sucedió, saco el genio y exhibió parte de su repertorio en el entablado.
Sin hacer mucho ruido apareció Pistona; y con esa misma dinámica tras unos minutos, nos dimos cuenta de que había hecho casi de todo. Pistona controló sus propias acciones desempeñándose con habilidad en los terrenos más cómodos para ella. Así llegó al entablado y a unos cuantos recortes con calidad y se volvió para casa con la faena bien hecha.
En estas apareció Matraquilla nº 81, vaca de esas que a los cinco segundos de estar en escena transmiten superioridad y que con pocos segundos más, demuestran porque. Tras unas primeras vueltas, y después de no permitir que nadie la molestase demasiado, trabajo pirámide y entablado con suma facilidad hasta que de un imponerte salto se metió enterita dentro del banco. Allí permaneció unos instantes hasta que de otro salto salió para seguir con su lidia. Fue la más aplaudida de la tarde y se ve en ella calidad a raudales sin ser demasiado entendido en esto del ganado.
El toro Alegre nº 1, ponía la guinda a la magnífica tarde sumando a su gran presencia un gran trabajo en banco y entablado. Con mucho poderío alzó los dos obstáculos para deleite del respetable añadiendo codicia en las poquitas rodadas que se le ofrecieron. Tocó barrotes con contundencia llegando a desplazar un tramo entero de la plaza y su grada en un poderoso remate en una de las vigas. También fue ovacionado en su retirada a toriles para terminar una tarde divertida para los aficionados y muy satisfactoria para el equipo de Ramaderia Domenech. |