Trepidante tarde de vacas la vivida en Moncada la apacible tarde del domingo 30 de octubre. Doménech Teulada se presentaba con parte de sus estrella y estas no defraudaron lo más mínimo. Carabuena nº 387, correteó dando vueltas a la manzana aumentado su fijeza y disminuyendo su velocidad a cada giro. Fue a más y termino divirtiendo a los numerosísimos rodadores que solo en el tramo final, pudieron hacerse con ella. La gran Cariñosa nº 100, salió como un tren de mercancías por la puerta de toriles y ya dejó claro a las primeras de cambio, que si coeficiente intelectual, está muy por encima de la media del resto de vacas. Fue seleccionando sus acciones dependiendo de quién tenía por delante, llegando a pasar olímpicamente de algunos rodadores, y yéndose directamente a por otros más vulnerables. Vaca que rara vez se va de vacío, volvió a demostrar que todas las volteretas de este verano, no han sido fruto de la casualidad. Y si no quieres caldo?, pues toma dos tazas. La tercera en aparecer en escena fue la codiciosa Lujosa nº 416, que durante su tiempo tumbo a tres aficionados con esa bravura controlada que aplica en cada recorte. Pegajosa como una mosca en verano, hizo hilo a todo lo que se le puso por delante y fruto de ello se fueron produciendo los alcances.
Gran ovación del respetable para una vaca que no falla nunca. Barrabás, el famosos capón de Doménech Teulada, volvía a Moncada por tercera vez en esta temporada, y eso se notó en las barreras, ya que mucha gente las abandonó ante su historial de “emparradas” en las mismas. Solo en una ocasión se acercó y por suerte perdonó una clara opción de alcanzar a unos espectadores que tenía claramente a tiro. Las tres últimas vacas fueron la inteligente Peluquera nº 140, que deambuló buscando presa fácil cerca de las barreras, Venenosa nº 84, que se defendió con fuerza de los rodadores y la rápida Argentina nº 24, que se fue calentando terminando con algún que otro apretón. |