Ramaderia Doménech abra el ciclo del concurso de Nules con un corro solvente y de esos que no suele fallar con vacas contrastadas.Serpentina nº 400 fue la primera en pisar la arena de playa del recinto y pronto se puso a la defensiva. Con poca movilidad pero cierto interés por ver quien se metía con ella, fueron pasando los minutos con rodadas controladas y con precaución. Serpentina no destapo su calidad hasta el último momento, cuando se tiró a pillar al entablado, dejando sensación de que no hizo más porque no quiso.
Campeona nº 5 fue totalmente diferente. Vaca con menos calidad “obstaculera”, pero con mucha movilidad y fondo para soportar las rodadas y quiebros. Gustó mucho y se dejo trabajar en el llano permitiendo el lucimiento de los rodadores. Begoña rizo el rizo y volvió a demostrar su gran fiabilidad en todos los terrenos. Honrada como ella sola, aguantó toda la leña que le dieron con arrancadas largas y entregadas, quedándole fuerzas para dejar tres destellos en el entablado. Con todo merecimiento se marcho a toriles bajo una gran ovación. También se aplaudió a Ballenato nº 3, imponente presencia y más movilidad de la que aparente ese corpachón, se regaló una subida el entablado en la parte final lo que propició la mencionada ovación del respetable. La bravura de Cubana nº 29, puso las pilas en pocos segundos a la plaza tras la modorra del descanso. Mucho aguanto la vaca; demasiado teniendo en cuenta las dimensiones del recinto y todo lo que se le dio. Bravura, bravura y mas bravura la de Cubana, que se marcho a toriles con el reconocimiento del público.Mala fama traía Navarra nº 9 tras sus últimos percances y no tardó ni cinco minutos en poner otra muesca en la empuñadura de su particular revolver. Volvió a cazar entre barrotes a una mujer que ya se recupera de la brecha en sufrida en la cabeza. Navarra se gusto en la arena, mandando recaditos a quien la molestaba y visitando el entablado en varias ocasiones. Dio sensación de superioridad al igual que la vieja Avespilla nº 7, que con menos gente en la plaza, hizo lo que le vino en gana sin apenas despeinarse finalizando una completa tarde de ganado. |